El municipio de Sant Carles de la Ràpita presentó el miércoles, 2 de marzo en el Palau Robert de Barcelona sus novedades turísticas para este 2010. La región, reconocida por sus arroces y sus productos del mar, ha ido ganando peso en el plano turístico por su gastronomía y por su oferta de turismo activo. Además, este año, ponen en marcha diferentes propuestas de promoción turística que serán claves para el municipio: la singular y única Ruta del Mejillón y de la Ostra, las más de 150 actividades que aglutina la Estación Náutica y el nuevo Colectivo de Cocina La Rápita- Delta del Ebro.
Este recientemente creado Colectivo de cocina, impulsado por la concejalía de Turismo de Sant Carles de la Ràpita, nace con el objetivo de promover de forma conjunta las dos principales actividades económicas del municipio: el turismo y la gastronomía. Agrupa 15 restauradores de Sant Carles y 14 productores agroalimentarios de Terres de l'Ebre. Entrando así a formar parte de la plataforma gastronómica de los colectivos de cocina de Catalunya, la idea es fomentar nuevas estrategias de promoción para dar a conocer los principales valores gastronómicos de una tierra con enorme potencial.
Las Terres de l’Ebre en general y Sant Carles de la Ràpita en particular son ricas en todo tipo de productos naturales, tanto del mar como de la tierra. En pleno Parque Natural del Delta, una de las zonas húmedas más importantes y extensas de Europa, se conrean diferentes variedades de arroces. Especies de moluscos, como los mejillones y las ostras, o crustáceos, como las gambas o los langostinos, que también están muy presentes. Más hacia el interior, se encuentran grandes extensiones dedicadas al cultivo de cítricos, campos de viñedos y olivos milenarios, presentes a la zona desde tiempos remotos, y de los cuales se obtiene un aceite de oliva virgen y una gran variedad de vinos de reconocido prestigio.
Con todo, en la gastronomía local están muy presentes los arroces, cocinados de muy diferentes maneras. El marisco y el pescado fresco son también grandes protagonistas, entre los que destacan particularmente algunas especies como los langostinos, los caracoles, las lubinas o las anguilas. Esto, junto con un entorno natural único en su conjunto, le permite practicar el Slow Food, movimiento cada vez más extendido y universal. Ante el estrés que genera el día a día en que vivimos, Sant Carles de la Ràpita invita a tomarse el tiempo necesario para descubrir cada gusto, cada producto y cada historia vinculada a los antepasados que trabajaron en estas tierras y que supieron como resaltar su esencia.
El mar y la montaña se abrazan para crear una ciudad única
Se dice que Sant Carles de la Ràpita es un lugar donde la tierra se abraza al mar y es que existe una relación entre ambos muy presente en este rincón del Mediterráneo. Situada en el extremo sur del Parque Natural del Delta del Ebro, Sant Carles es una ciudad única entre el mar y la montaña. Además, dispone de una nueva estación náutica que sin lugar a dudas es un lugar estratégico para visitar el Delta y todos sus atractivos naturales.
La Estación Náutica de Sant Carles de la Ràpita es una asociación de empresas, instituciones y colectivos que se unieron para ofrecer un amplio abanico de propuestas de ocio y que permiten disfrutar del municipio y del Delta. Rutas, alojamientos, gastronomía, actividades y una gran variedad de propuestas de turismo activo, donde se incluyen la vela, el caiac, el kitesurt, el cicloturismo y el ecoturismo, entre otras, que en definitiva conforman una propuesta variada y única y con interesantes descuentos de cara a la próxima Semana Santa.
Sant Carles de la Ràpita se sitúa a lo largo de la badía dels Alfacs, delimitada por la punta de la Baña y el Trabucador, en un espacio natural de 5.894 hectáreas de superficie, con una profundidad mediana de cuatro metros y una máxima de seis metros que configura uno de los puertos naturales más importantes de Europa. Para disfrutar de una actividad tranquila y relajante en la zona, la mejor opción es hacer una excursión marítima por la badía. Las alternativas son múltiples: barcos turísticos, alquiler de pequeñas barcas, vela ligera o veleros singulares.
Estas excursiones marítimas, organizadas por las empresas de cruceros turísticos, acercan al visitante hacia uno de los lugares más emblemáticos de la badía: el restaurante flotante conocido con el nombre de El Chiringuito, donde se pueden hacer catas gastronómicas en pleno mar Mediterráneo. En este sentido, la singular Ruta del Mejillón y la Ostra es otra interesante opción para conocer los atractivos de la región, ya que además de visitar la badía, permite degustar estos preciados moluscos, uno de los símbolos culinarios de La Ràpita.
Para más información, podéis dirigiros a la Oficina de Turismo de Sant Carles de la Ràpita (Tel. 977 74 46 24) o también a PromoTurist (932 419 313 / deltadelebre@promotourist.com).